Su Majestad el Volcan Arenal

La Fortuna Travel Blog

 › entry 2 of 18 › view all entries
Villa Pacandé (Alajuela) fue nuestro campo base durante el viaje. En ella estuvimos al principio, en el intermedio y al final

Los efectos del jet lag hicieron su aparici√≥n un rato antes incluso de la salida del sol. As√≠ me pas√© varias horas dando vueltas en la cama hasta que no tuve m√°s remedio que levantarme a eso de las cinco o cinco y media de la ma√Īana. Me duch√©, reorganic√© la ropa y puse por un momento la tele, donde ya se daba la noticia del parto de la segunda hija de los Pr√≠ncipes de Asturias. Pero no volver√≠a a ver im√°genes en televisi√≥n hasta d√≠as despu√©s ya que decid√≠ desintoxicarme de toda vida rutinaria en Madrid. Mi intenci√≥n era ir eliminando poco a poco esas capas estresantes t√≠picas de la vida en una gran ciudad. Ruido, televisi√≥n, contaminaci√≥n, trabajo, concentraciones multitudinarias, prisas... Eso en Costa Rica ten√≠a que olvidarse y, por tanto, dejarme llevar por esa Pura Vida de la que tanto se hablaba y a la que quer√≠a acercarme al menos un poco.

Fachada de Villa Pacandé

 

En Villa Pacand√© todos dorm√≠an cuando con las primeras luces del alba abr√≠ la puerta y me pase√© sigilosamente por el enorme jard√≠n. Tan s√≥lo se escuchaba el canto de un gran n√ļmero de p√°jaros, a los que a√ļn no lograba identificar. Aunque eso era cuesti√≥n de tiempo. En este peque√Īo hotel es un lujo eso de quedarse mirando pajaritos que de una ramita a otra se van posando esplendorosos. Ornit√≥logos de Estados Unidos, tras permanecer unos d√≠as aqu√≠, llegaron a la conclusi√≥n que desde este lugar se pod√≠a llegar a ver nada m√°s y nada menos que 47 especies de aves. Ese es motivo suficiente para haber hecho de La Villa, nuestro campo-base en nuestro viaje.

Jard√≠n de Villa Pacand√©, que Cecilia y Jos√© Manuel cuidan con empe√Īo
Tranquilidad y paz desde el primer día. Nada de ajetreos, nada de ciudades.

 

Los insectos también se dejaban notar, y más a esas horas, las preferidas para los insectos. Pero bien protegido (manga larga y pantalones cortos, además de Relec antimosquitos) uno puede caminar tranquilo sin que le importunen los bichos con sus molestos picotazos.
Las ruidosas chicharras macho realizaban un soniquete estridente y continuado para así atraer a las hembras. Es verdad que estos insectos están en casi todas partes, pero jamás había podido escucharlas con tanta potencia. A ratos, resulta incluso ensordecedor.

 

Bruno, el perro de Cecilia y José Manuel me observaba intrigado y se acercaba para que le acariciase.

La Carretera Interamericana es una de las m√°s cuidadas de Costa Rica. La tuvimos que utilizar para ir hacia el Volc√°n Arenal desde Alajuela
Este animal tan cari√Īoso es tan querido por los clientes, que incluso llegan a la Villa postales escritas para √©l.

 

Una hora despu√©s de levantarme, una hu√©sped procedente de Estados Unidos (la mayor parte del turismo en Costa Rica) que tampoco hab√≠a podido conciliar el sue√Īo, se dio una vuelta por all√≠ para respirar el aire puro y sosegado. Estuvimos charlando acerca de nuestras expectativas respecto a el viaje que ambos inici√°bamos de diferente manera y distintos destinos. Eso es lo bueno en este pa√≠s. Mientras uno se decide a pasarse sus vacaciones en la playa, en hoteles de lujo, otro puede hacer todo lo contrario y penetrar en la inmensa selva costarricense. Aqu√≠ hay para todos los gustos y para todas las edades.

 

A las siete de la ma√Īana aproximadamente Jos√© Manuel y Cecilia hicieron acto de aparici√≥n para ir preparando los desayunos correspondientes.

El camino venía rodeado de la frondosidad que caracteriza a este país centroamericano
Papaya, mango y sandía fueron los frutales elegidos para abrir el día. Eso es algo que nunca falla en Costa Rica, la fruta. En este país tropical hay tal variedad y calidad que es un pecado no dejarse llevar por ese alimento tan exótico y abundante. Después, para llenar mejor el estómago, tomamos tostadas con mantequilla y mermelada de guayaba. Tengo que reconocer que no había oído hablar de la Guayaba en mi vida. Ahora sé que la mermelada hecha con esta fruta es la más rica que he probado en mi vida.

 

Inti, que se hizo esperar para desayunar, ya se había acostumbrado a la comida sana después de haber pasado sus primeros cinco meses allí. Sus tíos le tenían muy bien cuidado, a tenor de sus siempre positivos comentarios relativos a la experiencia que le estaba tocando vivir.

Y con todos ustedes, Su Majestad el Volc√°n Arenal.
Cecilia y Jos√© Manuel eran su mayor y mejor referente para darse cuenta los sue√Īos s√≥lo se alcanzan si se luchan primero. Dejaron su pa√≠s para buscar una nueva vida m√°s acorde a su forma de ser. Y aunque siempre dif√≠cil, lograron establecerse en Costa Rica con sus dos hoteles. Porque adem√°s de la Villa, poseen otro en el centro de Alajuela (Hotel Pacand√©), m√°s enfocado a mochileros y turistas que buscan el bajo coste (25$ la habitaci√≥n doble con ba√Īo compartido y 35$ con ba√Īo privado).

Inti, adem√°s de querer mostrar a la gente esa Costa Rica que tanto admira, tiene en la cabeza abrir un peque√Īo hotel en el que para √©l es el lugar m√°s bonito que jam√°s ha estado. Este no es otro que Corcovado, el Parque Nacional situado en la Pen√≠nsula de Osa, y que actualmente es el lugar m√°s salvaje y virginal del pa√≠s centroamericano.
Lo vas viendo muchos kilómetros antes de llegar...y te impresiona a cada segundo
Ese fue exactamente el lugar que le marc√≥ en su primera visita, y por supuesto, lo hab√≠amos metido en nuestra agenda. √Čl estaba seguro que estar√≠a entre las cosas que m√°s me iban a gustar. Yo, por lo que hab√≠a le√≠do, tambi√©n estaba convencido de ello. Sin duda, ser√≠a un highlight en nuestro viaje, aunque antes de llegar all√≠, deb√≠amos detenernos en otros muchos destinos no poco apetecibles.

 

Nada m√°s terminar de desayunar, el coche alquilado de Expedition Car Rental lleg√≥ a la Villa de la mano de uno de sus trabajadores. De esta compa√Ī√≠a, con la que tuvimos una penosa experiencia, os hablar√© en cap√≠tulos posteriores. Es el perfecto ejemplo de c√≥mo no debe ser una casa de Alquiler de veh√≠culos.


Costa Rica es un país que si se quiere ver en profundidad, se debe visitar en 4x4.

Las nubes se agarraban a la cumbre y no dejaban ver el cr√°ter
Un Todoterreno es esencial para atravesar las maltrechas carreteras que llevan a los Parques Naturales. Siempre hay excepciones, por supuesto, pero son las menos. La Interamericana, la carretera del Caribe y algunas pocas más son aptas para vehículos normales, minivans o incluso autobuses. Por ello, las Agencias de Viaje mayoritarias, llevan a determinados puntos del país, dejando así otros como opcionales que les suponen unos ingresos mayores.

 

Son incontables las casas de alquiler de coches, por lo que hay que escoger la que mejor calidad-precio tenga. Recomiendo a los lectores que tengan pensado contratar alguna, que no se f√≠en de las gangas. A veces por ahorrar m√°s de la cuenta, puedes quedarte tirado en alg√ļn camino embarrado. As√≠ que cautela, tranquilidad, y tomaros tiempo en comparar las distintas compa√Ī√≠as.

Mapa de localización del Hotel Jardines del Arenal
 

 

Dejamos mochilas y demás trastos en el Terios que habíamos contratado hasta el día 12 de mayo. A partir de ese momento utilizaríamos la furgoneta de Inti para ir al Caribe, donde las carreteras son ostensiblemente mejores que en gran parte de nuestra primera etapa del recorrido.

 

Nos despedimos de los tíos y del primo de Inti, emplazando nuestra vuelta para casi dos semanas después.

Desde el Hotel "Los Jardines del Arenal" se tiene una muy buena vista del Volc√°n
Pero antes de partir definitivamente deb√≠amos dejar al responsable del Expedition Car Rental en su oficina. Para ello tuvimos que atravesar Alajuela, que es la segunda ciudad de m√°s habitantes despu√©s de San Jos√©. Casas y edificios de dos alturas como mucho mostraban de forma pomposa los carteles coloristas de los negocios que all√≠ se establecen. En ese momento que cruz√°bamos la urbe alajuelense no funcionaban los sem√°foros gracias a un apag√≥n controlado. En Costa Rica, debido a las √ļltimas sequ√≠as y a su penoso sistema el√©ctrico, se llevaban haciendo cortes de luz diarios de luz, con distintos horarios seg√ļn zonas. Lo mejor de todo es que la gente no protestaba, a pesar de las graves p√©rdidas que la falta de suministro estaba ocasionando. Al menos dos horas al d√≠a, todas y cada una de las regiones se quedaban totalmente ‚Äúoff‚ÄĚ. Unas como Alajuela, ten√≠an suerte de sufrirlos a horas matutinas, pero otras muchas se quedaban a oscuras por la noche.
M√°s de 1600 metros en los que la tierra demuestra estar m√°s viva que nunca
Imaginad el jaleo que se debe organizar en un negocio, una empresa o incluso un hotel con su clientela all√≠ alojada. No quiero imaginar lo que ocurrir√≠a en una ciudad como Madrid o Barcelona si se quedara sin electricidad. Caos en el tr√°fico, l√≠o en las calles, tirones de pelo en el supermercado, p√©rdidas multimillonarias en las compa√Ī√≠as. Dos o tres de estos, y se monta un Golpe de Estado.
Pero Costa Rica es tan Pura Vida que su gente asume pacientemente todo lo que le sucede y no eleva quejas a nadie. Como mucho comentaban que la culpa la tenía la falta de agua. Pero pocas veces les escucharías decir que los responsables estaban en el Gobierno de la Nación o en las municipalidades, o en las penosas infraestructuras eléctricas.

Dejamos a la persona que nos trajo el coche en su oficina e iniciamos nuestra marcha al que sería mi primer destino: El Volcán Arenal. Un buen comienzo, no cabe duda.

En menos de diez minutos tomamos una de esas carreteras que tienen un halo de Leyenda, de aventura e incluso de glamour.
Momento en el que el Volcán Arenal se encontró totalmente despejado
La Carretera Interamericana o Panamericana, atraviesa de forma m√°s o menos sinuosa, el continente de norte a sur. No hay una uniformidad perfecta, ya que no se puede seguir en varios tramos, pero se tiene la posibilidad de hacer un recorrido que vaya desde Alaska hasta la Patagonia siguiendo su asfaltado sendero. La Interamericana es a Am√©rica lo que el Transiberiano es a Asia, una cremallera que atraviesa totalmente un continente, dando vida a miles de poblaciones que dependen de la misma de forma incluso existencial. Qu√© buen viaje ser√≠a ese, ¬Ņverdad? Tomamos nota.

 

La Interamericana en Costa Rica es una carretera de doble sentido en la que la proporci√≥n de camiones pr√°cticamente supera a la de coches particulares. Entre eso, sus curvas cerradas, y sus m√ļltiples cuestas, hay tramos en los que el tr√°fico es pr√°cticamente inevitable.

De fondo el imponente Volc√°n Arenal
A su favor está el entorno que atraviesa, ya que paisajísticamente hablando, es muy vistoso. El color verde de las praderas y los campos del Valle Central (donde se encuentran tanto Alajuela como San José) se va haciendo a más exuberante, más frondoso y más espectacular a medida que se van recorriendo kilómetros y se va saliendo del mismo.

Yo, mientras charlaba de mil asuntos con Inti, trataba de no quitar la vista de la ventanilla. Mis ojos no acostumbrados a tanto verdor, buscaban inocentemente observar alg√ļn animalillo lejano o alg√ļn p√°jaro de colores, t√≠pico en esas tierras.

 

Mi amigo me comentaba, que ahora que empezaba la √©poca lluviosa (va de mayo a septiembre), se notaba todo a√ļn m√°s verde.

Inti y yo comiendo en un restaurante de La Fortuna
Quer√≠a que me fijara en los postes de las vallas que separaban unas fincas de otras. Cuando lo hice me di cuenta de que de los mismos, hab√≠a brotado vegetaci√≥n. Y es que aqu√≠, todo, absolutamente todo est√° provisto de vida. El suelo es muy rico y absorbe muy bien las abundantes lluvias necesarias para que crezcan plantas de forma sorprendente. Es normal, por tanto, que haya tal variedad de flora y fauna en un pa√≠s como Costa Rica. 10000 especies de plantas, 850 de aves, 250 de mam√≠feros, 214 de reptiles y 169 de anfibios son datos suficientemente poderosos para comprender por qu√© Costa Rica posee un 5% de la Biodiversidad de todo el Planeta. Teniendo en cuenta su peque√Īo tama√Īo, este dato porcentual es cuanto menos asombroso. Es por ello que en este pa√≠s se debe llevar a cabo, m√°s que en ning√ļn otro, un desarrollo sostenible y un turismo responsable, para no cometer los mismos errores que en otros lugares notablemente denostados por la acci√≥n del hombre.
Inti se fue a Costa Rica persiguiendo un sue√Īo, y si sigue detr√°s de √©l, lo va a alcanzar

 

A medida que nos rest√°bamos kil√≥metros a nuestro itinerario de algo menos de tres horas, el paisaje fue aumentando su frondosidad. Tom√°bamos curvas en las que los √°rboles trataban de unirse en un lado y en otro, como si de un t√ļnel natural se tratara. Me encantaba pensar que al otro lado de esos √°rboles pod√≠a haber monos, serpientes y quien sabe si alg√ļn jaguar hambriento en busca de su raci√≥n diaria. Esa es una raz√≥n convincente para querer venir aqu√≠. Por tres semanas hab√≠a cambiado la ciudad por un entorno completamente distinto. No sab√≠amos qu√© pod√≠a depararnos este per√≠odo, pero el convencimiento de que ser√≠a positivo nos iba alentando minuto a minuto.

 

A eso de las once de la ma√Īana, tras subir con el coche una peque√Īa cuesta, Inti se acomod√≥ en el asiento y gesticulando me dijo: ¬°Ah√≠ est√°! En ese mismo momento alc√© la vista y mirando hacia el frente pude obtener la primera imagen del famos√≠simo Volc√°n Arenal.

Yo estaba realmente feliz en un viaje que comenzaba a lo grande.
Para no verlo‚Ķ Son m√°s de 1600 metros de monta√Īa que se curvan hasta la cima, donde se encuentra el cr√°ter, muy juguet√≥n en los √ļltimos a√Īos. En ese momento las nubes lo cubr√≠an y no parec√≠an querer desprenderse de √©l. Si por encima nuestro cielo era totalmente azulado, una hilera nubosa cruzaba velozmente el volc√°n, no permiti√©ndole mostrarse por entero a los miles de ojos curiosos que le estar√≠an mirando en ese momento. A√ļn as√≠, y a pesar de las muchas fotograf√≠as que hab√≠a visto de √©l, me impresion√≥ enormemente. Con raz√≥n es posiblemente lo m√°s visitado de Costa Rica. Hay muchos volcanes en el mundo, pero no todos tienen la ‚Äúforma de Volc√°n‚ÄĚ que tiene el Arenal. Parece sacado de una serie de dibujos animados, y si a eso le a√Īadimos su moment√°nea actividad, intensa pero calmada, se explica que sea uno de los destinos m√°s deseados por los turistas.

 

Poco a poco nos fuimos acercando a La Fortuna, la peque√Īa ciudad que queda casi a sus pies.

En nuestro camino hacia La Laguna del Arenal nos topamos con ganado tico
En el camino no pudimos evitar detenernos para tomar las primeras fotograf√≠as en las que destacaba la enorme mole entre todo lo dem√°s. En la cara sur que ten√≠amos de frente, est√° pr√°cticamente cubierto de vegetaci√≥n, y no es poca la vida animal que all√≠ se da. La mayor parte de sus ‚Äúexpulsiones volc√°nicas‚ÄĚ se dan en la cara norte, mirando hacia la Laguna que lleva su nombre. Aunque ese detalle de salpicar de lava a un lado o al otro se mantendr√° hasta que el propio Arenal quiera.

Hubo un tiempo muy lejano en que a esta maravilla de la naturaleza se le consideraba tan s√≥lo una monta√Īa indefensa y tranquila. Se la conoc√≠a incluso como ‚ÄúEl Cerro Arenal‚ÄĚ. Un lugar con varios tipos de monte, con una diversidad en fauna y flora bastante importante, y alguna que otra poblaci√≥n a su alrededor. Casualmente los ind√≠genas Guatuso, una de las muchas etnias que componen el puzzle aborigen de Costa Rica, no le tildaban precisamente de pac√≠fico, ya que seg√ļn sus creencias all√≠ dentro habitaba el Dios del fuego.

Desde el lado norte del volcán, pudimos ver cómo expulsaba piedras incandescentes que caían por la ladera


Durante la primera mitad del Siglo XX hubo exploradores que trataron de subir a la cumbre y que atisbaron que no era una monta√Īa normal y corriente, ya que se suced√≠an algunas fumarolas. Pero la vida en el pueblo y alrededores continu√≥ tan tranquila como si nada pudiera acontecer. Si nunca hab√≠a ocurrido nada raro all√≠, no hab√≠a por qu√© asustarse. Aunque la naturaleza no tiene porque avisar‚Ķ

 

El lunes 29 de julio de 1968 a las siete y media de la ma√Īana, ‚Äúel cerro‚ÄĚ entr√≥ en erupci√≥n con una fuerza realmente descomunal. Cuando las mujeres se encontraban en sus casas, los ganaderos cuidaban a los animales, los agricultores acud√≠an como de costumbre a sus plantaciones y los ni√Īos marchaban al colegio, el Arenal solt√≥ toda su furia mediante poderosas explosiones.

Dejamos atr√°s el Volc√°n para ir hacia la Laguna
Los ríos de lava destrozaron todo lo que había a su paso y las cenizas cubrieron un área de grandes dimensiones. Las rocas fueron lanzadas por el Dios del fuego guatuso a más de 600 metros por segundo, despedazando lo que se interpusiera entre las mismas. Un pueblo fue sepultado, al igual que bosques, prados, cosechas. Al parecer la imprevisible actividad volcánica se dejó notar en una superficie superior a los 200 kilómetros cuadrados. Por supuesto, sobra decir que hubo víctimas. 87 fueron las personas que perdieron la vida en aquellos días en que el Infierno había decidido poner su sede en El Arenal. Los que sobrevivieron a la vorágine volcánica perdieron sus casas, sus tierras, sus posesiones… Se quedaron sin nada. Tan sólo con el recuerdo del horror, del hedor del azufre y los gases, con la visión de las piedras incandescentes y de la lava descendiendo por la ladera.

 

La √ļltima vez que la actividad del Volc√°n se hizo notar con fuerza fue 30 a√Īos despu√©s, en el a√Īo 98, pero sin las graves consecuencias de anta√Īo.

Preciosa foto del Volc√°n y de la Laguna con la que comparte nombre
Gracias a las impresionantes im√°genes de televisi√≥n, hubo un gran n√ļmero de personas interesadas en hacer una visita al Volc√°n. No todo el mundo puede presumir de haber visto un volc√°n en erupci√≥n, un r√≠o de lava o explosiones pirocl√°sticas desde un lugar relativamente seguro. Eso fue aprovechado por los lugare√Īos y las autoridades costarricenses, las cuales con el tiempo fueron acondicionando la zona para el turismo. As√≠ en la actualidad uno no tiene dificultades en la zona para hacerse con una habitaci√≥n, comer en un buen restaurante o llevar a cabo un sinf√≠n de actividades y excursiones de todo tipo. Es m√°s, hoy en d√≠a se ha llegado a un nivel de construcci√≥n a mi juicio elevad√≠simo. Esperemos que no se est√© subestimando de nuevo al Dios del Fuego y √©ste haga una de las suyas. La Historia nos ense√Īa a que √©sta tiende a repetirse. No se debe infravalorar a la Naturaleza. Es imprevisible por mucho que queramos.

 

Fascinado tomé fotografías desde todos los ángulos posibles.

Y nada mejor a la noche que las Aguas Termales de Baldi Hot Spring Waters
Inti, que ya hab√≠a estado all√≠ al menos cinco veces, no pudo evitar volver a retratar el cono volc√°nico al que se agarraban con af√°n todas las nubes que se paseaban por la elevada Cordillera de Tilar√°n. Despu√©s, dimos media vuelta por La Fortuna y tomamos la carretera hacia El Tanque para llegar a nuestro alojamiento: Los Jardines del Arenal. M√°s que un hotel propiamente dicho, es un peque√Īo y tranquilo Lodge con apenas 11 habitaciones (ver tarifas), que hace honor a su nombre, ya que est√° en medio de espl√©ndidos jardines y zonas arboladas que miran estupefactos al espl√©ndido volc√°n.


All√≠ nos encontramos con su due√Īo, el bueno de Hern√°n, uno de esos personajes que conocen y aman profundamente su tierra.

Piscinas de agua caliente y chiringuitos donde uno podía pedir lo que quisiera. En Baldi lo pasamos en grande
Nos hosped√≥ con todos los honores en un cuarto precioso desde cuya ventana se pod√≠a ver la monta√Īa sagrada de los Guatusos. Es un lujo abrir los ojos por la ma√Īana y tener de frente el majestuoso Arenal.

Como al día siguiente nos marchábamos al Rincón de la Vieja, donde no hay demasiada oferta de alojamiento precisamente, nos ayudó a encontrar un lugar para hospedarnos y poder llevar a cabo no pocas actividades en medio de la naturaleza, que en Arenal, de seguro, nos serían mucho más caras. También nos gestionó para cuando la noche se cerrara unos pases para disfrutar de las Aguas termales, que a pies del volcán dejaran nuestros cuerpos lo suficientemente relajados para llevar a cabo nuestro largo viaje de tres semanas. La elección fue Baldi Hot Springs, de un precio más asequible que las de Tabacón, las más famosas de la zona.

Afortunadamente Hern√°n, que como he dicho antes es un experto en turismo de Costa Rica, proporciona informaci√≥n √ļtil y excursiones impresionantes en torno a un √°rea bastante grande. Las Cataratas de la Fortuna, R√≠o Celeste, Monteverde (que a pesar de que se tarden varias horas en llegar, est√° detr√°s de las propias monta√Īas de Tilar√°n, a la vista desde La Fortuna). Nosotros ya llev√°bamos todo preparado, excepto el hotel en El Rinc√≥n de la Vieja, y nos ech√≥ una mano con el mismo.

As√≠ que pod√≠amos marchar tranquilos a pasar unas horas en los aleda√Īos del impresionante volc√°n desde todas sus posiciones, y si hab√≠a suerte poder ver alg√ļn resquicio de su actividad. Adem√°s, por unos minutos, las nubes nos hab√≠an dado tregua mostr√°ndonos por entero su cr√°ter. Pero desgraciadamente ser√≠a el √ļnico momento en que lo iban a hacer en lo que quedaba de d√≠a‚Ķy de noche.

 

Nos marchamos a comer a La Fortuna, una peque√Ī√≠sima ciudad que vive por y para el turismo, a tenor de los muchos extranjeros paseando por sus calles y almorzando en sus bares y restaurantes. El Arenal se ve tan sumamente cerca de all√≠ que da la impresi√≥n que en una erupci√≥n como la del 68, se acabar√≠a comiendo el pueblo entero. Y si ya uno se fija en los recintos hoteleros y apartamentos plantados en sus faldas, se puede llegar a preguntar cu√°nto tiempo tardar√≠an en ser sepultados.

Como el hambre azotaba (para eso s√≠ que da igual el jet lag) nos metimos a comer a una cantina a la sombra. El calor se volcaba profundamente a esas horas sobre La Fortuna y ven√≠a muy bien tomar un respiro. As√≠ que degustamos muy tranquilamente unos deliciosos platos mexicanos en los que eran expertos. Tuvimos una charla muy sosegada en torno a lo que nos pod√≠a deparar a lo largo de nuestro viaje, adem√°s de tocar el tema de la ‚Äúfauna y la flora‚ÄĚ costarricense, de la que Inti habla de maravilla. A lo largo de estas semanas, logr√© aprender muchas cosas acerca de los animales que pueblan esos territorios tropicales. Y es que un viaje a Costa Rica lanz√°ndose a la aventura, vale m√°s que dos mil documentales de La 2. No hay nada mejor que ver las cosas por ti mismo a que te las cuenten a horas sopor√≠feras en que la modorra no te deja pensar. A m√≠ por lo menos‚Ķ

Después de comer tomamos la Carretera que va hacia Nuevo Arenal, y que sirve para ir dejando de lado el Volcán. Así uno va descubriendo esa transición entre una y otra cara del mismo. Como antes comenté, la sur (que mira a La Fortuna) está cubierta de árboles, ya que en lo que se considera Parque Nacional hay hasta tres tipos de bosque tropical que dan cobijo a una variedad de fauna bastante elevada.

 

En cambio la cara norte, que da a la Laguna, muestra escasez de vegetación debido a la voracidad volcánica que se da en esa parte. Una amplísima loma pelada es pasto de las no tan tímidas explosiones que expulsan gases, piedras incandescentes e incluso lava resbaladiza. Pero para apreciar eso convenientemente, el lugar tiene que estar totalmente despejado. Y si ya es de noche, mucho mejor.


Hay varios sitios indicados para ver rugir a la enorme monta√Īa, pero uno de ellos goza de una fama predominante: El Arenal Observatory Lodge. Aqu√≠ acuden vulcan√≥logos de todo el mundo para hacer sus estudios y comprobaciones de primera mano. Son s√≥lo 2 kil√≥metros los que separan a √©ste del vehemente Volc√°n. Y ni que decir tiene que cuando las condiciones lo permiten y la monta√Īa est√° con ganas de fiesta, se puede observar de forma inmejorable la actividad de la misma. Actualmente es un Hotel (que admiten visitas) y el √ļnico lugar en que se puede pernoctar en el interior del parque.

 

Nosotros no llegamos al mismo pero s√≠ que llegamos a quedarnos en una posici√≥n cercana, que permit√≠a ver al Arenal expulsar material despu√©s de ligeras explosiones. En ocasiones es posible escucharlo a gran volumen, aunque nosotros no tuvimos esa suerte. Lo que s√≠ distinguimos con claridad fue la ca√≠da de rocas incandescentes que dejaban una hilera de humo en su veloz rodar por la ladera. Eso de noche, tiene que ser alucinante. Pero ya sab√©is, depende de la actividad que tenga el volc√°n en ese momento y del tiempo atmosf√©rico que acompa√Īe. En la p√°gina web del Arenal Observatory Lodge que indico m√°s arriba, se hace una menci√≥n actualizada de ambas variables. Esa informaci√≥n es ideal para todo aquel o aquella que pueda permitirse escoger sobre la marcha cuando ir all√≠. Aunque en un pa√≠s como Costa Rica, planificar en funci√≥n de la Meteorolog√≠a y las Nubes es harto complicado porque bastan unos minutos para generarse una tormenta en un cielo azul resplandeciente.

 

Paseamos alrededor de lo que se considera Parque Nacional (6 d√≥lares, abierto hasta las cuatro de la tarde) escuchando m√°s de cien mil insectos que hac√≠an de su fricci√≥n un ruido impresionante. Yo no perd√≠a ojo a las ramas o a los troncos de los √°rboles porque estaba deseoso (como cualquiera que va para all√°) de ver una manada de monos o un simp√°tico perezoso. Otras especies de mam√≠feros era complicado verlas ya que no nos adentramos lo suficiente. Pero pensar que all√≠ cerca pod√≠a haber un gran n√ļmero de animales grandes y peque√Īos me ilusionaba bastante. Y es que en la zona de Arenal es terreno id√≥neo para un felino como el jaguar o de un ave escurridizo como el Quetzal. Aunque para ser el primer d√≠a me conformaba con algo menor‚Ķqu√© se yo, un tuc√°n, un mono o un coat√≠ de nariz blanca que tantas veces me hab√≠a mencionado Inti.

 

Despu√©s de comprobar c√≥mo las hojas de las Dormideras se cerraban con s√≥lo tocarlas (para resguardarse de la fuerza de las lluvias torrenciales) nos decidimos a dar una vuelta por la Laguna Arenal, desde donde se obtienen una panor√°mica preciosa de la zona, quiz√° la mejor. De aqu√≠ se saca el agua necesaria para abastecer a Guanacaste (Pen√≠nsula de Nicoya) y gran parte de la electricidad de todo Costa Rica. Como no hab√≠a llovido mucho √ļltimamente, la sequ√≠a del mismo hab√≠a afectado desastrosamente al suministro del pa√≠s seg√ļn nos contaron algunos ticos (como se les llama a los costarricenses debido a la repetida utilizaci√≥n que hacen de este sufijo) con los que hab√≠amos estado hablando.

 

Es asombrosa la cantidad de peque√Īos hoteles y lodges que hay repartidos por la zona. Afortunadamente no son moles de piedra que se carguen la est√©tica de lugar, tal y como hemos hecho en la mayor parte del mundo. Si lo fueran, har√≠an de Arenal un Disneyworld que acabar√≠a con ese entorno tan maravilloso que actualmente hay.

 

No tuvimos suerte con los mamíferos o los reptiles, pero sí con algunos pájaros cuyos nombres desconozco. Los había de muchos colores revoloteando cerca de nosotros. Uno que me llamó especialmente la atención fue el conocido como Tangara lomiescarlata (ramphocelus passerinii) en cuyo negro plumaje destaca una zona de color rojo intenso. Posiblemente fue la especie que más vimos a lo largo de todo el viaje.

Mientras tanto, el Volc√°n segu√≠a escupiendo piedras humeantes, aunque cada vez con mayor frecuencia. Pero lentamente la nubosidad se fue cebando sobre √©l no dej√°ndonos ver ni si quiera la mitad. No vamos a tener suerte hoy, Jose  - me dijo Inti conocedor de que cuando a esas horas el Arenal se cubre de esa manera, cuesta un mundo volverle a ver hasta, al menos, el d√≠a siguiente. Una pena, la verdad, porque pocas veces tiene uno la oportunidad de ver las luces llameantes de un volc√°n en activo. Pero la Naturaleza es as√≠. Unas veces se oculta ante ti y cuando menos te lo esperas te muestra alguna maravilla. Eso es algo que deb√©is tener en cuenta a la hora de ir a Costa Rica. No os desanim√©is si no ten√©is suerte una vez, porque es probable que la fortuna se al√≠e con vosotros en otras ocasiones. Hay cosas que no se pueden predecir por lo que hay que tener paciencia. Ya os adelanto que este peque√Īo chasco (y otros) me fueron devueltos con creces con experiencias incre√≠bles que os ir√© contando a medida que avance este diario. 

 

Despu√©s de unas horas por all√≠ volvimos por un rato a nuestro hotel. Uno de los trabajadores de Hern√°n nos estuvo ayudando a buscar un Perezoso, que seg√ļn √©l, sol√≠a estar por all√≠. Era uno de mis mayores deseos, ver este animalito tan peculiar. Pero no hubo suerte. Nos mostr√≥ su √°rbol favorito (El Guarumo) y nos cont√≥ que le encanta pasarse las horas subido a lo alto del tronco descansando o comiendo hojas (el perezoso, no el se√Īor en cuesti√≥n).

También aprovechamos para meternos a internet. Eso sí, en plan Los Picapiedra porque en Costa Rica las conexiones son prehistóricas. Pero con todo y con nos pudimos informar de la goleada del Real Madrid al Athletic Club de Bilbao (1-4) que nos mantenía en la lucha por la liga. Una buena noticia para mí, que ya sabéis que soy un merengón sin solución.

 

En la habitaci√≥n, m√°s adelante, a colaci√≥n con el comentado resultado futbol√≠stico, tuvimos una de nuestras primeras charlas sobre el Deporte Rey. Inti, que durante los cinco meses que llevaba viviendo en Costa Rica, se hab√≠a enterado de m√°s bien poco, escuch√≥ atentamente lo que se hab√≠a cocido en Espa√Īa y en el mundo en torno al Balompi√©.

 

Cuando ya termin√≥ de oscurecer y el tap√≥n nuboso del Arenal era irremediablemente denso, nos fuimos a culminar la jornada de la mejor manera. A las Termas de agua caliente de Baldi Hot Springs, 4 kil√≥metros al Oeste de la Fortuna en direcci√≥n al Parque Nacional. Estuvimos dos horas aproximadamente, y s√≥lo puedo catalogar a este lugar como un Para√≠so del Relax. Aqu√≠ disfrutar√≠a mucho el turista de tumbona y cubata‚Ķ porque lo √ļnico que tienes que hacer es cambiar de una piscina a otra (de menos a m√°s caliente en sentido ascendente) mientras consumes algo en alguno de sus chiringuitos acu√°ticos. Tan s√≥lo debes que abonar el coste de la entrada (15 $ aprox), abrirte una cuenta en el bar (porque obviamente no vas a meter el dinero a la piscina) y dejar las cosas en taquilla. Lo dem√°s consiste en ir recorriendo las diez piscinas termales e ir probando distintas temperaturas. La m√°s caliente tiene 65¬ļ, y reconozco que la sufr√≠ bastante. Pero en otras m√°s moderadas me relaj√© tanto que por poco me quedo dormido. Aunque lo arregl√© con un caipirinha y con un hidromasaje aprovechando la ca√≠da del agua en plan cascada. Un lujo para mi espalda desgastada por la silla de la oficina y por el stress de ir tan r√°pido a todos los lados. Y porque no me dio por contratar a alguna de las masajistas que se ofrec√≠an all√≠, que si no estar√≠a escribiendo esto con renglones algo torcidos.

 

Bromas aparte, fue un d√≠a muy completo que se culmin√≥ en una conversaci√≥n hasta altas horas con Hern√°n, el due√Īo de Jardines del Arenal, el cual nos cont√≥, entre otras cosas, las muchas actividades que se pueden llevar a cabo all√≠, las excursiones que organiza, sus rincones favoritos de Costa Rica (me apunt√© algo sobre R√≠o Celeste), y las maravillas de la vecina al norte, Nicaragua, de la cual opina que es uno de los pa√≠ses m√°s bonitos en los que ha estado. Como dije antes, es un gran conocedor de su pa√≠s, por lo que para m√≠ fue un lujo escucharle hablar. Nunca est√° de m√°s tomar nota de gente que sabe y que puede darte pistas en tu viaje.

 

Nos fuimos a descansar hasta el día siguiente, el cual me mostraría los primeros animalitos y nos llevaría a uno de los lugares más aislados y tranquilos de Costa Rica, El Rincón de la Vieja.

 

José Miguel Redondo (Sele)
El Rincón de Sele

Join TravBuddy to leave comments, meet new friends and share travel tips!
Villa Pacand√© (Alajuela) fue nues…
Villa Pacand√© (Alajuela) fue nue…
Fachada de Villa Pacandé
Fachada de Villa Pacandé
Jard√≠n de Villa Pacand√©, que Cec…
Jard√≠n de Villa Pacand√©, que Ce…
La Carretera Interamericana es una…
La Carretera Interamericana es un…
El camino ven√≠a rodeado de la fro…
El camino ven√≠a rodeado de la fr…
Y con todos ustedes, Su Majestad e…
Y con todos ustedes, Su Majestad …
Lo vas viendo muchos kil√≥metros a…
Lo vas viendo muchos kil√≥metros …
Las nubes se agarraban a la cumbre…
Las nubes se agarraban a la cumbr…
Mapa de localizaci√≥n del Hotel Ja…
Mapa de localizaci√≥n del Hotel J…
Desde el Hotel Los Jardines del A…
Desde el Hotel "Los Jardines del …
M√°s de 1600 metros en los que la …
M√°s de 1600 metros en los que la…
Momento en el que el Volc√°n Arena…
Momento en el que el Volc√°n Aren…
De fondo el imponente Volc√°n Aren…
De fondo el imponente Volc√°n Are…
Inti y yo comiendo en un restauran…
Inti y yo comiendo en un restaura…
Inti se fue a Costa Rica persiguie…
Inti se fue a Costa Rica persigui…
Yo estaba realmente feliz en un vi…
Yo estaba realmente feliz en un v…
En nuestro camino hacia La Laguna …
En nuestro camino hacia La Laguna…
Desde el lado norte del volc√°n, p…
Desde el lado norte del volc√°n, …
Dejamos atr√°s el Volc√°n para ir …
Dejamos atr√°s el Volc√°n para ir…
Preciosa foto del Volc√°n y de la …
Preciosa foto del Volc√°n y de la…
Y nada mejor a la noche que las Ag…
Y nada mejor a la noche que las A…
Piscinas de agua caliente y chirin…
Piscinas de agua caliente y chiri…
La Fortuna
photo by: jeannajumps